La perspectiva de género es una herramienta teórica y metodológica que permite visibilizar la condición y posición de los seres humanos; detectar factores de desigualdad; analizar y comprender las características que definen a mujeres, hombres y otros sujetos de género. Considera las interrelaciones para darle nuevos significados a la historia, la sociedad, la cultura y las problemáticas medioambientales. Su principal finalidad es porponer acciones para modificar y eliminar desigualdades incluida, especialmente, la de género (Castañeda, 2012; DOF, 2007; Lagarde, 1996; Viveros, 2016).
Las formas en que se ha introducido la perspectiva de género en programas, planes y políticas en México son varias; destaco cuatro de ellas: las primeras son ciegas al género mismo, ya que no consideran las necesidades concretas de mujeres y hombres; las segundas son específicas para mujeres y dejan al margen el cuestionamiento y erradicación de las desigualdades; las terceras son las sensibles al género y sí toman en cuenta diferencias para lograr igualdad de oportunidades y no discriminación, pero son medidas a corto plazo; por último, está la transversalización de la perspectiva de género cuyo objetivo es concretar la igualdad de oportunidades entre mujeres, hombres y todos los sujetos de género en distintos niveles por medio de diferentes herramientas, métodos y metodologías (Barquet y Benítez, 2012; Preciado, 2016).
Actualmente, en general, la implementación de la perspectiva de género en los planes de estudio de las instituciones de educación superior se da de manera aislada y con una visión a corto plazo. Es necesario tener al menos una visión sensible al género o que éste se desarrolle de manera transversal ya que, de otra manera, se tiene una visión fragmentada de la realidad actual.
La inclusión de la perspectiva de género en la educación en el nivel superior implica ser conscientes de la responsabilidad ética de esta educación para construir una sociedad justa, equitativa, solidaria y libre de violencias, “no se puede alcanzar la justicia ni la igualdad si basamos nuestras prácticas diarias en la violencia, ya sea hacia las mujeres o hacia los animales” (Velasco, 2017: 142). Utilizar la perspectiva de género permite conocer los mecanismos por los cuales la escuela y, en este caso, la universidad reproduce roles y “ordenamientos de género que inciden y afectan negativamente en el desempeño escolar, en los procesos de enseñanza aprendizaje, en las trayectorias académicas de estudiantes y docentes, así como en la formación de vocaciones científicas de las nuevas generaciones de científicas/os” (Guevara, 2018, 47).
Es importante, además, realizar investigaciones que desde su diseño, planeación, desarrollo y conclusiones no se guíen por roles y estereotipos de género, ya que se estaría reforzando las normas de género y por lo tanto, se reproducirían las múltiples desigualdades. El potencial de la perspectiva de género es nombrar estas asimetrías y desigualdades para poder erradicarlas.
Los Planes Manresa de nuestra Universidad proponen que la perspectiva de género (junto con los otros dos temas transversales de sustentabilidad e interculturalidad) se lleve a cabo de manera transversal, lo cual es todo un reto que requiere de trabajo colaborativo, así como un compromiso ético y político que responda a las necesidades del mundo actual. Este tipo de ajustes y modificaciones al interior de la Ibero, nos dictan que vamos por buen camino.
Referencias:
Barquet, M. y A. Benítez (2012). La transversalización de la perspectiva de género: una estrategia para avanzar a la igualdad. México, Suprema Corte de Justicia de la Nación, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Instituto Electoral del Distrito Federal.
Castañeda, P. (2012). “Etnografía feminista”, Blázquez, Norma; Fátima Flores y Maribel Ríos (coords.), Investigación feminista. Epistemología, metodología y representaciones sociales, UNAM, México.
Guevara E. (2018) “Género en investigación educativa”, Inclusión del análisis de género en la ciencia, UNAM, México, pp. 47-58.
Lagarde, M. (1996). Género y Feminismo. Desarrollo humano y Democracia, Horas y horas la editorial, Madrid.
Ley de 2007. Ley general de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia. 1 de febrero de 2007. D.O.
Preciado, F. et al. (2016). “La perspectiva de género como estrategia de formación pedagógica”, Revista Géneros, Número 19, Época 2, Año 33, México.
Viveros M. (2016). “La interseccionalidad: una aproximación situada a la dominación”, Debate feminista, 52.
Velasco, A. (2017). “Violencias contra las mujeres y violencias contra los animales: ¿coincidencias casuales o vínculo profundo?”, Revista Leca, año IV, vol. II.
Universidad Iberoamericana, página web, Nuevos planes de estudio, una propuesta de la IBERO para hacer frente al futuro, (14 de abril, 2021), https://ibero.mx/prensa/nuevos-planes-de-estudio-una-propuesta-de-la-ibero-para-hacer-frente-al-futuro
